Origami

Origami
Tenía 9 años cuando un amigo me enseñó a hacer un barco de papel que navegaba en los pequeños riachuelos que la lluvia formaba en los bordes de las calles. Pero no fue hasta los 13 cuando a través de un libro, me aficioné mucho al origami o papiroflexia, era como mezclar arte, geometría y matemáticas, y al final obtener un pequeño juguete que podía regalar a un ser querido. Aún hoy sigo haciendo origami para amigos y gente bondadosa que se cruza en mi vida.

Wet-fold origami

El wet-fold origami usa papel humedecido con el fin de obtener figuras más realistas; con el papel aún húmedo se suavizan puntas y cantos, dándoles volumen mediante las curvas.

Furoshiki

Existen varias formas de envolver objetos con furoshiki. Son bastante sencillas y pueden salvarnos en un momento dado en que tengamos que envolver algo y no tengamos papel o se nos haya acabado la cinta adhesiva.

Un Belén de papel

Este último mes ha sido un no parar de trabajo, con lo que no he tenido tiempo para actualizar el blog en lo más mínimo. Tan poco tiempo que al final acabamos haciendo el Belén en el último minuto.

Un hyakubazuru

Han pasado unos cuantos meses desde que una pequeña representación de grullas volaba a Japón, dejando atrás en una gran caja el resto de compañeras dejadas atrás por una cuestión de tamaño.

Como unas grullas volaron a Japón

Cuenta una antigua leyenda que el que haga mil grullas de papel recibirá un deseo de parte de una grulla, deseo relacionado con una larga vida o la recuperación de una enfermedad.

Punto de libro, de Ricardo Ros

Estos días he estado con la rodilla mala, lo que me ha servido para darme cuenta de algo curioso: cuando estás jodido de rodillas,...