Libros

Libros
Leer y escribir, esas dos grandes aficiones que en mí van de la mano y que disfruto desde pequeño, pues a través de la lectura aprendo y enriquezco mi vasto mundo interior, donde ideas y sueños se abren paso para ser descubiertos y narrados. Aquí doy voz a todo eso, a las ideas propias y a las de los demás que a través de sus libros me han dejado huella. Porque si hay una regla en este espacio, es que si algo no me ha gustado, no tiene cabida aquí.

Las marismas (Arnaldur Indridason)

Es un libro oscuro, y eso me gusta. Los personajes son tortuosos, hoscos y directos en las conversaciones, sin diálogos grandilocuentes, lo que uno esperaría de policías y personas sencillas, pero con un gran nivel de descripción de las escenas y las reacciones.

Flores de Asfalto: El Despertar (Hendelie)

Éste es a día de hoy mi libro favorito, de todos los géneros y de todos los tiempos. Lo descubrí en 2015, recomendado y solo sabiendo de antemano que se trataba de una novela homoerótica distinta, y ahora me atrevo a decir que única en el género, una obra poética como pocas he leído.

¡Feliz invierno literario!

¡Feliz invierno literario! Aunque por aquí el frío ya lleva acompañándonos desde noviembre. Ha sido un otoño poco lluvioso y excepcionalmente frío, con días en los que las temperaturas no iban más allá de los 4 grados, y que ha invitado más a quedarse en el sofá y leer un buen libro que no salir a la calle.

Trilogía Bésame (Raquel G. Estruch)

Hoy quiero compartir no uno, sino tres libros, una trilogía con una escritura elegante e inteligente, donde los personajes son completos y con personalidades atrayentes, y unas tramas que enganchan hasta el punto que al terminar el libro no dude en seguir con el siguiente.

El Corsario Invicto (C. Santana)

Después de haber leído la novela erótica Todo Llega, me quedó claro que el estilo de C. Santana es de los que siempre me gustaría, con un dominio de la lengua y la narrativa exquisito, y un uso de los recursos trabajado y rico. Por eso cuando El Corsario Invicto salió a la luz no dudé en que mantendría ese mismo estilo tan suyo, un libro en el que Caro se adentra en el terreno de la novela romántica histórica con el trasfondo de la época de los piratas de finales del siglo XVII.

Glendalough, una inspiración

Hace meses que tengo en la cabeza ideas para la que espero que sea mi primera novela, una historia de fantasía donde los seres faéricos son los protagonistas. Pero estaba encallado con la historia, con escenas aún sin un hilo que las uniera, con una trama aún verde donde los seres faéricos de Colonia, como los Heinzelmännchen, no me terminaban de encajar. Hasta el fin de semana pasado, cuando descubrí mi inspiración: Glendalough, el valle de los dos lagos.