Flores de Asfalto: El Despertar (Hendelie)

Flores de Asfalto: El Despertar (Hendelie)

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A día de hoy, Flores de Asfalto: El Despertar es mi libro favorito, de todos los géneros y de todos los tiempos. Y como tengo la certeza que el puesto se lo ha ganado merecidamente, en este post quiero convencerte de que lo leas.

Lo descubrí en 2015, recomendado y solo sabiendo de antemano que se trataba de una novela homoerótica distinta, y ahora me atrevo a decir que única en el género.

Si la homoerótica te da reparo, por el motivo que sea, entonces te invito a que no leas más de lo que aquí cuento. El libro, a ratos con más intensidad y a ratos menos, transmite erotismo y sexo en todo su esplendor y sin reparos, en una relación de de dos polos opuestos pero que forman un uno completo, como partes de un imán.

Pero en ese caso, sexo a parte, te estarás perdiendo una obra poética como pocas he leído, con una narración rica en descripción y matices, pero sin abrumar. Abunda la poesía, las reflexiones y, sobretodo, los claroscuros. Las autoras reniegan de las categorías y de las apariencias, abrazan el amor y la belleza de las almas, y magistralmente consiguen que verdaderamente veamos la ciudad, recorriendo sus barrios y revelándonos lo que los hace distintos, oasis de luz y seguridad algunos, pero también lugares oscuros donde los corruptos y los sin alma tejen sus redes, atrapando y devorando la inocencia.

Pero incluso en esos rincones hay esperanza, hay pureza, aunque sea a través de una grieta en el asfalto, incluso cuando la realidad abofetea fuerte. Y es ese chasquido seco que alerta a Gabriel, de los dos personajes el tío fornido tipo oso que rezuma testosterona por todos los poros, y que siente el impulso de salvar y proteger a ese chaval joven, David, perdido, cuya belleza ha sido apaleada por la adversidad y la mala fortuna. En definitiva, puro yaoi, con el machote tipo bara en el rol de seme, y el chico más joven en el rol de uke.

Ese primer momento en el que los personajes se conocen fue pura música para mis sentidos, como en realidad lo ha sido todo el libro:

“La ciudad era grande. Un monstruo de hormigón y asfalto donde las personas correteaban como insectos sobre la panza del depredador, los árboles se hacían hueco entre las calles como podían y el humo empujaba al aire para quitarle el sitio. La ciudad era un dragón de metal que se comía a la gente, que devoraba los sueños. Por algún motivo, Gabriel no quiso dejar aquel sacrificio de ojos verdes a la ciudad, y giró la llave al fin, abriendo la puerta y metiendo a través de ella al chico tambaleante.”

Este encuentro marca el inicio de una convivencia accidental y a la vez complicada, en un choque de caracteres donde el orgullo de ambos y las cargas que cada uno lleva a cuestas no pone fácil la relación.

Pero el protagonista real de la novela no son en realidad ellos, ni los demás personajes que se van sumando a la historia. Es la ciudad, un lugar lleno de monstruos que hay que saber reconocer y esquivar. Y si es necesario, combatir.

En cierto punto de la narración quise descubrir que el libro contenía una segunda perspectiva de la narración, en un viaje desde la inocencia hasta la madurez, de abandonar la visión naïve e infantil del mundo y reconocer la realidad que te rodea, que a pesar de sus monstruos que hay que aprender a esquivar, también tiene luz y esperanza, y que clama por el encuentro con los verdaderos amigos:

“No sólo por la agradable y cálida sensación de que uno no está solo, también porque sus amigos eran personas despiertas que no se limitaban al consuelo vacío, sino que estimulaban a la superación, a seguir adelante y a actuar, de un modo o de otro.

[…] Conversaron largo y tendido sobre las cosas que Cain había hecho y encontraron motivo y solución prácticamente para todo. Para la soledad, para la frustración, para la amargura.”

Además he descubierto que es un libro de los de leerse al menos dos veces.

A raíz de querer escribir esta reseña, y como de mi primera lectura han pasado ya 2 años, me lo he vuelto a leer hace nada. Y ha sido esta vez cuando he apreciado los nuevos matices a raíz de saber de antemano lo que ocurre, un trabajo de descripción brillante con segundos significados que añade a la primera lectura esa aura oscura de extrañas percepciones, pero que en esta ocasión han cobrado un nuevo significado.

En relación a la trama no voy a adelantar más, y no por falta de ganas. Es el libro de mi Kindle con más subrayados que tengo, para poder volver a leer esos pensamientos que abundan en toda la narración, y podría seguir largo y tendido. Pero prefiero invitarte a que primero te lo leas.

Y cuando lo hayas terminado, si te apetece saber más de esos pasajes que más me han gustado y por lo que estoy haciéndote esta recomendación, pásate e nuevo por este blog, mi próxima entrada será un ejercicio de comentario de texto con spoilers donde espero mostrarte todas las caras de este diamante.

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