Renania: Bergisches Land

Renania: Bergisches Land

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El segundo día amaneció totalmente soleado. Tenía ganas locas de volver a Wuppertal así que recorrí los pasos que ya descubrí en 2006: Wuppertal, Burg am Wupper, una parada en Solingen que no conocía y tarde en Düsseldorf. Ese era el plan.

Así que desayunamos en el Starbucks de la estación de Colonia y contemplamos bajo un precioso sol la catedral y el museo Ludwig desde fuera antes de ir hacia la estación, donde aproveché para grabar la llegada y salida de los trenes. Así soleado los detalles de la catedral son una auténtica belleza, y el contraste entre las líneas modernas del museo y las antiguas torres era precioso.

Por cierto el museo Ludgwig es de los más importantes de la ciudad y según los folletos contiene una colección de obras de Pop Art, arte abstracto y surrealismo importante.

Cogemos el tren y nos adentramos en la Bergisches Land. Wuppertal, que significa Valle del Wupper, es una zona urbana llena de colinas y con una dispersión de los diferentes núcleos considerable, con bastantes cuestas y desniveles. Se encuentra en el centro de la región histórica de Bergisches Land, que contrariamente a lo que dice la traducción española en la Wikipedia no debe su nombre al hecho de tener tantas colinas sino de ser los territorios del Duque de Berg.

Alrededor del Wupper arrancó la Revolución Industrial siendo el origen de lo que luego se trasladaría a la cuenca del Ruhr, dando lugar a la zona industrial más grande de Europa (el Ruhrgebiet), lo que se tradujo también en ganarse el título de la región más gris y contaminada de toda Alemania. Aunque actualmente es una zona recuperada y donde precisamente se han establecido muchas empresas verdes, con una fuerte inversión en I+D para la revolución verde en el mundo de la industria.

Pero a mi Wuppertal me gusta por tener un monorraíl suspendido, que se montó para vertebrar las zonas habitadas del valle y eliminar el sistema de tranvías que tan caro era de mantener. Quería repetir esa experiencia del 2006 y compartirla con mi hermano y mi madre. Y de paso grabarlo en vídeo.

De ahí cogimos un trolebús y fuimos hasta Burg am Wupper, paseamos por el pueblecito y subimos al castillo en telesilla, volvimos con el trolebús y bajamos en Solingen desde donde fuimos a Düsseldorf. Como en esas otras excursiones no hice nada nuevo respecto a lo que ya escribí en 2006, quien quiera saber algo más que vea las entradas Düsseldorf y Los alrededores de Düsseldorf.

Dejo aquí las fotos de Düsseldorf que más me gustaron de esta visita. Fue genial volver a verla ya con la experiencia, descubrir una tienda de te muy buena en Schadow Arkaden, subir a la Rheinturm y ver el Mediahafen, y ya cuando caía la noche, mientras nos sorprendió un pequeño aguacero refugiarnos en un bar y poder saborear los tres las cervezas de ambas ciudades rivales: una ronda de Alt y una ronda de Kolsch.

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