Morella

Morella

586
0

Con 14 o 15 años descubrí Morella.  Pasamos en familia una semana de vacaciones en Castelló, haciendo excursiones por la Vall d’Uixó i otras poblaciones. Fue la primera vez que veía una señal que indicaba que estábamos cruzando el meridiano de Greenwich, llegamos hasta un pueblecito llamado Montanejos (en nuestra familia aún nos acordamos alguna vez de lo de la cabra), vimos varios castillos como  el de Sogorb… pero el pueblo que más me gusto fue Morella.

En medio de la nada y tras una carretera larga y sinuosa se extiende este pueblo de calles empinadas que araña la ladera de una montaña, protegido por una antigua muralla y coronado por un peñón donde se encuentra un castillo ya en ruinas.

Así que aprovechando que este fin de semana íbamos Nuria y yo a Valencia por el curso de Aikido, salimos antes para hacer parada ahí. Necesitaba volver sobre esos pasos y verlo como adulto, con la esperanza de que siguiera manteniendo un cierto encanto.

Se tarda 1 hora y cuarto en recorrer apenas 57 Km desde la AP-7, saliendo justo después de Ulldecona. La carretera es larga pero la zona de Els Ports es bonita y al final del trayecto está la recompensa.

Hace 15 años no estaba tan bien cuidado, lo recuerdo con las casas en piedra, algunas ruinosas y un ambiente menos turístico. Actualmente mantiene su belleza aunque adaptado al siglo XXI las fachadas han sido restauradas y la calle principal tiene algunas tiendas con suvenires de la ciudad.

Lo mejor del pueblo? Casa Roque, un restaurante fantástico apto para todos los bolsillos y donde recibimos un trato magnífico. El menú delicioso, con el detalle de unos entrantes exquisitos gentileza de la casa que invitan a repetir en ese sitio con algo más de de presupuesto. La gran recomendación: la cuajada. Jamás probaréis una cuajada como la de esa zona, hecha de forma artesanal ellos mismos en el pueblo con leche de cabra y preparada ya con azúcar. No es la gelatina del súper, ¡¡¡es un regalo del cielo!!!

SIN COMENTARIOS

Deja un comentario