Carpe Diem

Carpe Diem

690
0

Hace un ratito que he terminado una conversación telefónica con mi madre. Medio bromeando le he contado sobre mis ganas de tener una moto, concretamente estilo Harley… sobre lo que me encantaria conducir una moto así, con mis piercings y con los tatuajes al aire. Y no lo entiende. No entiende que quiera tatuarme, ni porqué me pueden gustar ahora las motos, y como la mayoría de madres, la conversación se convierte en un cocido de presión y de chantaje emocional con la finalidad de disuadir, con frases tipo ‘no entiendo como te gusta esto si antes etc etc…’.

Las personas cambiamos, y entiendo que los padres no suelan cambiar la imagen que tienen de nosotros. Cuando salimos de casa es cuando realmente empezamos a vivir, cuando empezamos a conocer quienes somos. No hay el límite que supone rendir cuentas a tus padres. No quiero decir que en casa te tengan bajo yugo, normalmente no es así, pero para qué mostrarnos como somos si mostrando la imagen que quieren ver ya son felices? Así nos ahorramos discusiones, chantajes o momentos de nervios. Pero claro, esas cosas no pueden mantenerse siempre… porque sólo hay dos opciones: o te ven como eres, o mantienes las apariencias hasta el fin de sus días. Y me temo que, afortunadamente, el fin de los días de ellos tardará mucho, tanto que en muchos casos cuando les llegue a ellos tu estarás ya en las puertas de la vejez y ya no queden fuerzas para cumplir con los sueños de juventud. Cuanta gente hay jubilada que se da cuenta que han perdido la vida? Toda una vida ahorrando para disfrutar de la vejez, obsesionándose con ello y sin disfrutar de nada, y luego ya no hay tiempo ni ganas para hacerlo.

Sólo digo que se debe disfrutar de la vida cada día. Eso no quiere decir correr a hacer todo lo posible por si mañana no estamos (aunque los que somos impacientes solemos cometer ese error), pero sin pausa. Para que vas a esperar a ser mayor para aprender a tocar ese instrumento que siempre has deseado si quizás entonces tienes artrosis y no eres capaz? Y esos intereses acumulados en el banco… porque no sorprender a tu pareja con ese viaje que lleva tanto tiempo deseando en vez de reinvertir?

Aunque claro, lo malo de tener gustos algo más alejado de lo socialmente habitual es esa sensación de estar haciendo daño a quien te ha dado la vida (chantaje emocional!!! chantaje emocional!!!), pero bueno, en el fondo actúan así para protegerte, porque creen que no tienes criterio, que eres un inmaduro… y de hecho siempre lo creerán de todas formas, así que lo mejor es ser sincero y a pesar de las dificultades mejor hacer aquello que creemos que es correcto y que nos hará felices, porque… qué padre o madre quiere que su hijo sea un infeliz?

Así que a ver si para finales de mes Lola me tiene preparado mi próximo tatuaje… lo que es la moto, tardará un poco más.

SIN COMENTARIOS

Deja un comentario