Leyendas universitarias…

Leyendas universitarias…

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Creo que la mayoría de leyendas urbanas surjen de mentes aburridas que deciden probar hasta que nivel la credulidad o confianza de algunas personas pueden dar por bueno una historia que no tiene ningún tipo de fundamento. El tiempo convierte esos chistes o bromas en historias encabezadas por el típico ‘un amigo de mi cuñado’. Pero algunas veces se genera una pequeña leyenda de forma totalmente accidental, y uno no puede dejar de sonreir al reconocer la historia y ver cuánto ha llegado a corromperse lo sucedido realmente.

Soy un telecos que estudió la rama de sistemas electrónicos. Hice la carrera más por afición que por dedicarme profesionalmente a diseñar circuitos electrónicos. En segundo de carrera se hacía una de las asignaturas fuertes por la carga en prácticas que implicaba, horas y horas en laboratorios con osciloscopios para diseñar y montar circuitos. SPD que en realidad la conocíamos todos como Lógica. En tercero venían las prácticas de Electrónica, donde se volvían a hacer circuitos pero con problemas de verdad… había por ejemplo 6 ejercicios, cada uno con un número de “créditos”, y para aprobar las prácticas tenías que realizar tantos creditos, lo que podían ser 3 o 4 prácticas a realizar.

Ambas asignaturas se caracterizaban por su dificultad y cada curso oía historias sobre otras prácticas del pasado… “Pues hace dos años hicieron hacer el control de una central nuclear!!!”. Bueno, eso tampoco, pero tampoco sería de extrañar…

En el 99 conocí a mi marido y en el 2000 decidí hacerle una caja de música electrónica donde sonara el I will survive, por lo que cogí el procesador Z80 de las prácticas de segundo, memoria ROM para el programa y una FLASH para almacenar la canción. Estube durante un tiempo en los laboratorios haciéndolo por amor al arte, y bueno, cuando empezaron las pruebas usé canciones que subía a la FLASH con un grabador de memorias del laboratorio. La gente empezó a preguntar si eso era una práctica y bueno, yo contestaba que no, que lo hacía por afición (me tacharon de bicho raro), pero claro, hubo gente que se debió creer que eso era una práctica.

Al final salió una bonita caja de música que sonaba como una vieja gramola (la etapa de amplificación de salida no resultó ser nada buena), además al ser tecnología dual in-line pues la placa era algo mazacote y se comía más de la mitad de la capacidad de la cajita.

Pasó el tiempo, unos 5 años, y un día hablando con alguien que llegaba a segundo de carrera, me comentaron que le habían dicho que las prácticas eran difíciles, que habían llegado a pedir como circuito un reproductor de MP3. No sé que prestaciones dirán por ahí que eran obligatorias para aprobar la práctica… control de bajos, pantalla digital con listado de carpetas y borrado de archivos? Podreis ver en la foto adjunta que mi placa eso seguro que no lo hace. De todas formas fue un bonito trabajo del que me siento orgulloso por la ilusión que le puse.

 

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